Creo en un Dios no me interesa el nombre que lleve, en la política me gustas los polos opuestos a la corrupción, la violencia, el fanatismo, en el deporte me agrada Pereira, Quindío y el Huila, pero sé que en Colombia es una mafia, donde cada día alienan a la juventud para que olvide su realidad, amo a mi país, pero me entristece el abandono, de sus dirigentes, considero que la guerrilla a desviado sus bellos ideales de los 60 y 70, y hoy son un grupo en vía de extinción, los paramilitares son delincuentes, con patrocinio del estado, es decir los chulavitas de los años 50, amo la música, y la buena vida.